Tratamientos faciales
- Cerrar poros
- Restaurar el PH normal de la piel
- Suavizar la textura de la piel.
- Humectar el rostro
1. Limpieza e Hidratación Básica $ 350.00
Se recomienda un tratamiento quincenal para mantener la piel saludable.
2. Limpieza e Hidratación $ 500.00
Oxigenante para dar luz al rostro y prevenir arrugas.
3. Limpieza, Hidratación, Mascarilla Tensora $600.00
Limpieza para pieles maduras.
Se recomienda mínimo una vez al mes a partir de los 35 años.
4. Despigmentante $ 2,800.00
Es un tratamiento que consta de tres sesiones quincenales, se puede repetir cada 3 meses y especial para piel con manchas.
Mascarilla ICE Mask extra $ 300.00
Cavitación
Liposucción sin cirugía
¿De qué se trata exactamente? La cavitación no es más que un impulso ultrasonoro de baja frecuencia que conduce al desarrollo físico de microburbujas.
La cavitación también podría denominarse "liposucción sin liposucción". De hecho, la cavitación, a diferencia de la liposucción, no utiliza cánulas aspirantes, anestesia, ni otros elementos quirúrgicos, porque, a través de una máquina que simplemente toca la piel y emite ultrasonidos, se puede obtener la disolución y la eliminación de la grasa superflua contenida en las células adiposas.
Aplicación de PRP
Plasma Rico en Plaquetas
El tratamiento con Plasma Rico en Plaquetas (PRP) y en Factores de Crecimiento es una de las estrellas de los tratamientos antiaging para el rejuvenecimiento facial. Es una novedosa técnica que permite aislar y utilizar los factores de crecimiento (proteínas) presentes en la sangre del propio paciente para potenciar, acelerar y estimular la regeneración de los tejidos. Se produce de esta manera atenuación de las arrugas y un aumento del grosor y tersura de la piel logrando un aspecto más joven.
Nutrición
obesidad y sobrepeso

En la actualidad la obesidad es considerada un problema de salud mundial que cobra mayor interés cuando se analizan los efectos que tiene sobre el organismo...
Algunos sencilos hábitos pueden ser muy útiles para perder peso.
Desayunar todos los días.
Tomar agua en vez de refresco.
Establecer un horario de comidas.
Controlar el tamaño de las porciones.


